Una forma de mirar la tecnología
Mi relación con la tecnología siempre ha estado unida a la empresa, la comunicación y los proyectos. Me interesa especialmente ese momento en el que una herramienta deja de parecer futurista y empieza a modificar hábitos, decisiones y mercados.
Internet como primera gran ola
La segunda mitad de los años noventa fue una escuela acelerada. Internet entraba en las empresas, pero todavía había que explicar para qué podía servir, qué cambiaba en la relación con los clientes y por qué no era solo una cuestión técnica.
En ese contexto publiqué Infomedia, un libro escrito desde esa mezcla de curiosidad, empresa y necesidad de traducir una tecnología nueva a preguntas comprensibles.
Después, lo digital se hizo cotidiano
Con el tiempo, muchas de aquellas novedades se convirtieron en infraestructura. La comunicación, la reputación, los medios, la educación y la vida diaria empezaron a mezclarse con lo digital de una forma cada vez más natural.
Esa preocupación por el impacto cotidiano de la tecnología también apareció en Familias Puntocom, centrado en cómo acompañar a las familias en un entorno conectado.
La inteligencia artificial abre otra etapa
Hoy vuelvo a encontrar algunas preguntas conocidas bajo una forma distinta. La inteligencia artificial, los agentes autónomos y la automatización de decisiones no plantean solo qué herramienta usar, sino qué conviene delegar, cómo se organiza una empresa y qué riesgos merece la pena entender antes de actuar. Y en esta etapa publico Infomed.ia para aquellos líderes actuales que se atreven a dar el salto de lo digital a lo autónomo, sin jerga técnica y con un enfoque radicalmente de negocio.
Escribo para ordenar esas preguntas. A veces las respuestas son técnicas, pero casi nunca son solo técnicas.
Mi experiencia
Llevo más de dos décadas trabajando en la intersección entre tecnología, estrategia y empresa. He tenido la oportunidad de vivir desde dentro varias de las grandes transformaciones digitales: Internet, el comercio electrónico, los nuevos modelos de negocio online, las plataformas, la reputación digital y, ahora, la Inteligencia Artificial.
Mi trayectoria ha combinado dirección empresarial, desarrollo de negocio, producto, software, plataformas, UX, apps, estrategia digital y comunicación. Esa perspectiva transversal me ha llevado a interesarme especialmente por una cuestión: no solo qué permite hacer una nueva tecnología, sino qué cambia en una empresa cuando esa tecnología empieza a afectar a su modelo de negocio, a su posición competitiva y a la forma en que se toman decisiones.
Hoy concentro buena parte de mi trabajo en Inteligencia Artificial y transformación empresarial. Como CEO de PROMODITE y desde el diseño y desarrollo de AiTwiners.com, trabajo sobre la aplicación práctica de agentes de IA, conocimiento corporativo, automatización y nuevos modelos de relación entre personas y sistemas inteligentes.
Me interesa especialmente separar la innovación útil del ruido tecnológico. La IA abre oportunidades extraordinarias, pero también introduce nuevas dependencias, riesgos reputacionales, cuestiones de gobierno y decisiones estratégicas que no pueden delegarse simplemente en el departamento tecnológico.
Sigo construyendo, aprendiendo y escribiendo sobre estos cambios porque creo que estamos entrando en una etapa especialmente relevante para las empresas: una en la que la ventaja no dependerá únicamente de disponer de tecnología, sino de tener el criterio para entenderla, gobernarla y convertirla en una ventaja real.