La IA sale de la pantalla
Después de aprender a hablar, ver, razonar y utilizar herramientas, la inteligencia artificial empieza a adquirir la capacidad que le faltaba: actuar sobre el mundo físico.
Después de aprender a hablar, ver, razonar y utilizar herramientas, la inteligencia artificial empieza a adquirir la capacidad que le faltaba: actuar sobre el mundo físico.
Las empresas no desaparecen de repente: antes suelen perder a los clientes que las sostenían. Este texto de 2004 analiza la expansión de las franquicias y plantea la gestión del conocimiento como herramienta para comprender los cambios del mercado y reaccionar a tiempo.
En 2003 escribía que tecnología, conocimiento e Internet sólo podían generar verdadero valor cuando formaban parte de la estrategia empresarial. En 2026, la inteligencia artificial vuelve a plantearnos exactamente la misma pregunta: ¿para qué queremos utilizarla?
En 2004 defendía que la dirección empresarial no podía delegar completamente la tecnología en el departamento de IT. Veintidós años después, la inteligencia artificial vuelve a plantear exactamente la misma cuestión.
Imaginemos dos profesionales con una experiencia parecida. Uno sigue trabajando como siempre. El otro utiliza bien la IA para investigar, analizar, redactar, contrastar, automatizar y acelerar tareas. ¿Quién tiene más posibilidades de resultar imprescindible cuando llegue una reorganización? Pero ahora demos un paso más y veamos....
Arranca un espacio para hablar de inteligencia artificial, tecnología y sociedad. Mi primer contacto profesional con Internet fue hace ya muchos años, cuando todavía había que explicar qué era una página web, por qué una empresa podía necesitar correo electrónico o qué sentido tenía aparecer en un buscador. Entonces publiqué Infomedia, un libro sobre la llegada de la red al mundo de la empresa. Hoy la pregunta se parece mucho, aunque el escenario sea distinto.