Contexto

Publicada en El Español Digital en agosto de 2020, esta entrevista de Javier Navascués gira en torno a Familias puntocom, libro que había publicado el año anterior.

La conversación parte de una idea que sigue teniendo especial vigencia: la educación digital no puede reducirse al control del tiempo de pantalla, a prohibiciones o a enseñar simplemente cómo funciona la tecnología. Planteo que los menores deben aprender a utilizar Internet con criterio y prudencia, entendiendo tanto sus posibilidades como sus mecanismos de atracción. 

El enfoque del libro es deliberadamente positivo: Internet aparece como una herramienta para aprender, crear y contribuir, siempre que exista una educación previa en virtudes y un acompañamiento real por parte de los padres. La entrevista entra también en cuestiones que hoy resultan familiares: proyectos digitales supervisados para adolescentes, redes sociales, YouTube, alfabetización tecnológica, el papel de los centros educativos y los riesgos de las conductas adictivas. 

Vista desde 2026, resulta interesante que el centro del argumento no estuviera en apartar a los jóvenes de la tecnología, sino en formar personas capaces de gobernarla. Seis años después, y en pleno debate sobre redes sociales, algoritmos e inteligencia artificial, esa distinción entre aprender a utilizar una herramienta y aprender a relacionarse con ella conserva buena parte de su sentido.